Hamburguesas de salmón y atún

 

é

El pescado es un gran alimento, eso no se le escapa a nadie. Curiosamente (anécdota personal mode on), cuando yo era pequeño era incapaz de comerlo. Daba igual el “formato” o forma de prepararlo, daba igual que clase de pescado. No podía con él. Y ahora, llegado a mayor (un poco más mayor, tampoco nos pasemos… ), no sólo me chifla, si no que el sushi se ha convertido en mi plato favorito, y el salmón ocupa un lugar destacado en mi dieta.

Qué decir del salmón. Fuente de proteína de calidad, aporta eso que tantas veces oímos pero que no sabemos muy bien de que va, las “grasas buenas” (son buenas, o sea que ‘palante), tiene una ratio de calorías muy favorable respecto a las grasas “malas” que nos pueda aportar, y si os gusta cocinar, es uno de esos alimentos que es increíblemente agradecido; Se puede preparar de múltiples formas (hasta crudo, como en el sushi o como en el hawaiian poke del que os hablé hace unos días), al horno, a la plancha, acompañarlo de verduras, marinarlo (en nuestro Instagram tenéis varios maridajes que he hecho en el pasado, mi favorito es el que hago con cerveza negra), y, como es el caso que nos ocupa, usar su carne para albóndigas o hamburguesas.

El atún es otro alimento que personalmente me aseguro de que no me falte nunca en casa. Y sí, hablo del atún en lata, pese a la mala fama que recibe por parte de algunos. Otra vez más nos encontramos ante un “mal menor”; Obviamente sería cojonudo disponer de atún fresco pescado por pesqueros japoneses en aguas del pacífico esa misma mañana pero… Ah, ¿que vosotros no…? ¡Pues no lo entiendo, a mi me lo traen a casa cada día! Veis por donde voy. Comer alimentos de primer nivel es fantástico, pero ni nuestro tiempo ni a veces nuestra economía nos lo permite siempre.

Con una ratio de proteína/grasa muy favorable (seguro que habéis oído que es uno de los alimentos favoritos de los deportistas, adictos al gimnasio o culturistas, precisamente por ese motivo), y múltiples propiedades (también es rico en aceites Omega 3, al ser de la misma familia que el salmón), nos permite múltiples combinaciones; En bocadillo, desmenuzado en la ensalada, con arroz, en tortilla o huevos revueltos, en salsas para pasta… Cuando un alimento es nutritivo y encima nos permite jugar tanto a la hora de cocinar, no incluirlo habitualmente en nuestra dieta es un crimen.

Ingredientes (para una persona):

  • Lomo de salmón (uno entero, yo usé los que venden de La Sirena, son aproximadamente 125 gramos)
  • Lata de atún en aceite de oliva (usé una grande, una vez eliminado el exceso de aceite salen unos 85 a 90 gramos)
  • Cebollino (al gusto, pero yo usé unos 10 gramos, es un “tronco” bien limpiado)
  • Aceitunas negras (usé unos 20 gramos, una lata de las pequeñas sin hueso de La Española)

La idea de preparar hamburguesas de salmón llevaba un tiempo en mi cabeza, y buceando por el montón de webs de cocina que sigo (mi lector de feeds tiene por lo menos 100 sólo de recetas), me apareció de repente una como si fuese un señal divino, así que me animé. Punto importante a tener en cuenta: Como hago la mayoría de veces cuando la receta original es poco sana (desventajas de leer webs de cocina americanas…), cojo esta y la adapto a mi gusto, intentando reducir el total calórico y manteniendo el sabor (de ahí las aceitunas y el cebollino, en este caso).

En un principio, la receta añadía huevo y pan rallado, y está bastante claro que eso afectaría a la textura final. Pero me pareció un exceso de proteínas (salmón, atún Y huevo), y un añadido de hidratos de carbono (el pan rallado) que no era necesario. Desmenuzando bien los ingredientes, trabajándolos bien con las manos, y con un poco de aceite de oliva, la masa resultante es perfectamente trabajable y compacta.

Descongelamos bien el salmón sacándolo el día antes del congelador, a poder ser no lo paséis por el microondas, o afectará a la textura de la carne, tanto para trabajarla como para el resultado final. Lo metemos en un recipiente con la lata de atún (habiendo sacado antes el exceso de aceite), las aceitunas negras y el cebollino, ambos cortados a trozos pequeñitos. Y una vez todo mezclado (yo personalmente recomiendo usar las manos), le damos la forma que deseemos, la colocamos en una bandeja de horno, y la horneamos. Ya que el salmón es una carne que se cocina rápido, os recomiendo poner el horno a poca potencia e ir vigilando.

¡Y ya lo tenéis! Una hamburguesa sana, que además puede ser una buena forma de intentar “colar” el pescado a los que son reticentes a comerlo. Como siempre, si le hacéis modificaciones a a receta, nos encantará que las compartáis con nosotros en los comentarios.

¡Buen provecho!

¿Te ha gustado? ¡Compártelo!

Deja un comentario